En el juicio por el asesinato de Fernando Báez Sosa, un perito confirmó que la marca en el rostro de la víctima pertenece a la zapatilla de Máximo Thomsen.
Las pericias que realizaron sobre la zapatilla ensangrentada determinaron que pertenece al pie derecho de Máximo Thomsen y coincide con la marca que presentaba Fernando Báez Sosa en el rostro, de unos 6 centímetros, según confirmó un perito de la causa por el asesinato, tras la golpiza propinada por los 8 rugbiers, a la salida del boliche Le Brique, en Villa Gesell.
María Eugenia Cariac, la perito que realizó el análisis sobre las zapatillas que estaban manchadas de la sangre de Fernando Báez Sosa, declaró en la séptima jornada por el juicio del crimen, señaló que en la pericia scopométrica en la que participó, se analizaron cuatro pares y que la de la“marca Cyclone, que tenía un diseño ‘zigzag’” es la de Máximo Thomsen.
